Este finde ha sido memorable, sin duda uno de los mejores de los últimos tiempos. Creo que ha servido para afianzar algo muy bonito que se ha estado  gestando en el cibermundo y que deseo enormemente haya supuesto  el punto de partida de algo duradero como ya fue aquel primer encuentro de mayo, ojalá no se quede solo en la anécdota de un frío sábado de mediados de noviembre.

Durante todo el sábado y el domingo fuimos jc y yo cargados con la cámara, que ha vuelto a casa practicamente como salió, vacia. Ahora, aqui, me pregunto porqué no nos hicimos ninguna foto con todas las personas con las que estuvimos, que por fin conocimos.  Y el caso es que hubo momentos en que tuve la tentación de hacerlo, pero cada vez que se me pasaba por la imaginación algo en mi interior rechazaba la idea como si el fogonazo del flash pudiera hacer añicos toda la magia que  me embriagó durante las casi 30 horas que anduvimos por madrid, y que deseé con todas mis fuerzas que se convirtieran en 300.

Debían ser las 3 de la madrugada, estábamos tomando una copa en un bar de chueca cuando jc se da cuenta que practicamente frente a nosotros hay 2 personas que conocemos, que viven  a mas o menos unos 3 km de distancia de aqui. Debo reconocer que algo tan inesperado me puso nervioso, pero  esa tensión ( que tampoco era mucha, solo la justa del encuentro no previsto) desapareció totalmente cuando vi a la que será la madrina de mi boda, la que me llevará delante del juez si algun día eso ocurre, jaleando el nombre el nombre del pueblo donde vivimos  "VIVA    .......URRA" "VIVA  .......UUURRAAAA". El ataque de risa fue general, yo no quise mirarlos para comprobar si se daban por aludidos, aunque creo que el ruido era demasiado grande como para que pudieran escucharla.

Siempre me quedará esa imagen de este fin de semana, tan solo han pasado unos días y ya comienzo a distorsionar  todo lo ocurrido, porque ya no veo a la madrina de mi boda en ese pub como realmente iba sino solo cubierta por una bandera arcoiris que deja uno de sus pechos al aire mientras jalea el nombre del pueblo y dirige su puño hacia el cielo abierto...

Al final las promesas de siempre, que si Valencia, que si aqui, que lo facil es Madrid, que Santander no queda  tan lejos..., pero tengo la impresion de que poco a poco iremos señalando todas estas  ciudades en el mapa, es solo cuestion de tiempo, y tenemos todo el del mundo.