Agosto ha sido un mes movidito, con dos escapadas a la playa, en una de las cuales tuvimos la oportunidad de conocer mijas, una deuda pendiente desde hace años. Descubrimos un pueblo precioso y como este año a mi novio le ha dado por sacarme fotos asi de esta manera, pues he decidido ser valiente y mostrarme por primera vez aqui de cuerpo entero y dejar además un ejemplo de lo que mijas puede ofrecer al visitante. El único propósito de la escapada a fuengirola era descansar, disfrutar de la playa, del sol, de paseos sin rumbo fijo a la caida de la tarde....

Fuengirola no ofrecía nada de lo que íbamos buscando, yo necesitaba un chute de mis playas de conil, de el palmar, pero como este año no podía se y alguien me ofreció una vision bastante distorsionada de lo que era fuengirola nos fuimos para alla convencidos de encontrar algo que resultó estar situado  en el otro extremo de lo que teníamos en mente. Y mira que Sonia ya me avisó, pero si buscas destino el dia antes de la partida dificilmente puedes conseguir lo que estableces como prioritarioVolvimos de allí ya con la cabeza puesta en el viaje estrella de este año, en realidad el viaje estrella de nuestra existencia. Una vez ya dije por aqui que la vida no ofrece a todo el mundo las mismas oportunidades, o si las pone ante nuestras narices quizas algunos no sepamos como encauzarlas ni aprovecharlas, el caso es que algo tan trivial como salir fuera de españa en mi caso era algo que solo habia ocurrido en mi imaginación, estabamos pues al borde de vivir de nuevo una primera vez, otra!! (juan carlos ya habia estado en andorra pero creo que eso no vale como suelo extranjero, ¿o sí?)

El destino elegido era Amsterdam, un lugar fácil según nos decían para estrenarse en esto de los viajes en los que se cruzan las fronteras, y mas en nuestro caso, que no llevábamos un viaje organizado, los planes, las excursiones, todo lo marcaríamos nosotros. Puedo decir que en mi equipaje  había planos de barajas, del aeropuerto de amsterdam, del metro de ambas ciudades, medicinas, teléfonos de embajadas..., antes de salir me inscribí en el registro de viajeros que tiene el ministerio de asuntos exteriores, repasé mi inglés, me recorté el vello del pecho, me arreglé las cejas..., creo que no dejamos ningun cabo suelto, al menos de los que se pensaba que pudieran ser necesarios. Gracias desde aqui una vez mas a sonia y rafa, vuestra generosidad no tiene calificativos, gracias chicos

 El viaje ha resultado toda una experiencia, no se me ocurre que podría contar aqui así que me voy a quedar con un momento tonto, de esos que podrían haber pasado en cualquier lugar, de esos que no definen que estuvieramos tan lejos de casa, me quedo con esa sonrisa pícara que nos dedica  un mexicano afincado en barcelona que piropea sin pudor al camarero del bar (tan guapo, tan mono y tan holandés él...!) mientras nos guiña un ojo buscando nuestra complicidad. Los 3 sabemos que él no entiende sus palabras aunque yo creo que si que adivina nuestros pensamientos..., todo esto ocurre en la terraza de un bar  al lado de un canal, justo encima de la puerta ondea la bandera arcoiris.  Mi mente está tranquila, relajada, no hay tensión, estoy plenamente contagiado de esos aires de libertad que  nos mueven de un lado para otro por un barrio chino plagado de la alegría multicolor. Durante esos instantes me aferro con fuerza a esa sensación, no quiero perderla, mi único afán es conservar algo que definitivamente sé que se va a marchitar, que se quedará allí y que pronto se convertirá solamente en un recuerdo, una experiencia vivida, son segundos en los que no pesa el pasado, no inquieta el futuro, solo se respira presente, y huele tan bien...