Fue por esta época de hace ya al menos 2 años que este blog empezó a cobrar en mi vida una importancia relevante, muy relevante en realidad. Se abrieron puertas que no imaginaba y amueblaron una cabeza, la mía, que estaba en encefalograma plano. Pero sin saber muy bien el motivo, el blog empezó a difuminarse, la falta de tiempo, el síndrome de la hoja en blanco, las redes sociales que nos acercaron a todos muchísimo mas consiguieron que éste, el blog, quedara en punto muerto.
Llevaba unos días con ganas de volver a escribir, de intentarlo de nuevo, sin la presión que me llegó a suponer la idea de tener acutalizado completamente esta historia, y ahora cuando por fin me decido, me cuesta trabajo entrar porque incluso la contraseña la tenía olvidada, afortunadamente al final estoy aqui, sin saber muy bien hacia donde ir.
Un amigo me pedía hace poco que echase la vista atrás, que comparase lo que era hace 2 años y lo que soy ahora, ¿ha cambiado tanto realmente? La respuesta es un sí rotundo, no me cansaré de decir, y me consta que la gente que me rodea puede haberse aburrido ya de escucharme, que hoy voy con la cabeza mas alta, que el proceso está siendo duro pero constante, con tropiezos que imagino deben ser necesarios en esta andadura pero ahí está, con paso lento pero firme. A veces no queda mas remedio que recurrir a los tópicos para explicar la realidad de cada uno, y en este caso hay uno que describe perfectamente lo que está ocurriendo, la luz por fin apareció, estaba ahí, al final del tunel. Mi Jc diría que dejamos de bailar con la mas fea para ser compañeros de baile de la mas bella.
En fin, que estoy aqui, que he vuelto, que no sé todavía si queda alguien por la blogosfera, tan solo he entrado en mi blog sin darme tiempo a visitar tantas y tantas casas que tenía descuidadas, que vuelvo para quedarme, o al menos esa es la intención, ojalá no se agote en el primer intento
